Los alumnos tienen que escribir una carta de un soldado de la Primera Guerra Mundial que cuenta su experiencia bélica desde las trincheras. Se trata de hacer una práctica de escritura creativa que reproduzca lo que podría ser un documento histórico. Tiene que ser verosímil, encajar en el contexto histórico, no cometer ningún error anacrónico y, al mismo tiempo, desarrollar la empatía hacia el sufrimiento y las penalidades de los jóvenes combatientes en el conflicto. La actividad se realiza después de la explicación teórica y de ver fragmentos de documentales y películas, textos, fotografías y mapas.


















